Cómo embalar una cama sin destruirla en el intento

Sabes que la mudanza va en serio cuando llega el momento de desarmar tu cama y tu mismo te preguntas cómo embalar una cama. Ese espacio tan tuyo que te acompaña en el descanso, de pronto se convierte en un puzzle de piezas que hay que proteger, embalar y trasladar sin daños.

Y es justo en ese momento cuando surgen todas las dudas: ¿la envuelvo con plástico burbuja? ¿Le quito las patas? ¿Cómo cuido el colchón para que no se ensucie ni se deforme?

Por qué es importante embalar bien una cama

El colchón y la base son, probablemente, los objetos más grandes e importantes que vas a trasladar. Si no los proteges correctamente, se pueden manchar, deformar, romper o llenarse de ácaros, especialmente si van en camión con otros muebles. Además, una cama embalada mal ocupa más espacio y complica la logística del transporte.

Un buen embalaje permite:

  • Evitar golpes y rayones en la base cama
  • Proteger el colchón de polvo, humedad o rasgaduras
  • Ahorrar espacio durante el traslado
  • Hacer más eficiente la carga y descarga

Ahora vamos con lo práctico.

Paso 1: Reúce todo lo que puedas

Antes de embalar, quita toda la ropa de cama: sábanas, cobertores, almohadas, cojines, etc. Aprovecha de lavar lo que lo necesite y guárdalo en bolsas plásticas con cierre o bolsas al vacío si quieres ahorrar espacio. Puedes etiquetar cada bolsa según su contenido (“ropa de cama invierno”, “almohadas”, etc.).

Consejo extra: si tu cama tiene cajones o compartimentos, vacíalos por completo.

Paso 2: Desarma la cama si es posible

Si tu cama es de tipo americana o con base dividida, no hace falta desarmarla por completo. Pero si tiene estructura de madera o fierro, lo ideal es quitar el respaldo, patas y laterales, y envolver cada pieza por separado.

  • Usa bolsas ziploc para guardar tornillos y piezas pequeñas. Pégala con cinta a una de las partes de la cama para no perderla.
  • Si es posible, etiqueta las partes para que el armado posterior sea más rápido.

Paso 3: Embalaje del colchón

El colchón merece atención especial porque puede mancharse, mojarse o deformarse con facilidad. Existen bolsas plásticas grandes especiales para colchones, pero si no tienes una, puedes improvisar:

  • Usa film plástico o plástico burbuja para envolver completamente el colchón. Asegúrate de cubrir ambos lados y sellar bien con cinta de embalar.
  • Otra opción es usar sábanas viejas como protección inicial y luego cubrir con plástico.
  • No dobles el colchón, especialmente si es de resortes. Guárdalo siempre en posición vertical para ocupar menos espacio y proteger su forma.

Paso 4: Protege la base de cama y sus patas

La base cama es pesada y puede rayarse con facilidad. Te recomiendo:

  • Cubrirla con mantas o frazadas gruesas, y encima film plástico o burbuja para mantenerla firme.
  • Si puedes, quita las patas y embálalas aparte (igual que con los tornillos, guarda todo junto).
  • Usa papel kraft, toallas o cartón para proteger esquinas.

Este embalaje no solo protege, también permite apilar cosas encima sin dañar la estructura.

Paso 5: Etiqueta y organiza por partes

Una vez embalada cada sección, etiquétalas claramente: “colchón 2 plazas”, “respaldo cama Tomás”, etc. Esto te facilitará la vida en destino, sobre todo si hay más de una cama o varias piezas similares.

Agrupa todo junto (idealmente amarrado o rotulado como “cama 2”) para que no se pierdan piezas durante la carga.

Paso 6: Piensa en el transporte

Al trasladar tu cama, asegúrate de que el colchón viaje vertical y bien sujeto para que no se doble. La base y partes pesadas deben ir apoyadas firmemente para que no se deslicen. Si contratas empresa de mudanza, confirma con ellos si incluyen protección para muebles o si debes embalar por tu cuenta.

Pro tip: si aún no puedes instalarte en tu nueva casa, o estás entre mudanzas, una buena opción es arrendar una bodega segura por unos días.

Guarda tu cama como un pro (y sin ocupar todo tu depa

Ya ves que embalar una cama no es tan complicado, pero hace una gran diferencia en el cuidado de tus cosas y la eficiencia del proceso. Evitas daños, ahorras espacio y reduces el caos al llegar al nuevo hogar.

Y si todavía no puedes instalarte, o simplemente quieres liberar espacio mientras ordenas con calma, en AMC Bodegaje puedes arrendar una bodega segura, accesible y del tamaño justo para guardar tus cosas unos días o semanas. Ideal para quienes se mudan por etapas o están remodelando.

Con estos tips, ya estás listo para embalar tu cama como un profesional. Ahora sólo te falta lo más importante: una buena siesta cuando todo termine. 😴

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *